El concepto de Odontología Estética no es tan actual. El ser humano ha buscado la belleza para, de una u otra forma agradar a los demás, desde el principio de la humanidad, aunque evidentemente los cánones de belleza han cambiado a lo largo de los tiempos en muchas civilizaciones, y tener una dentadura blanca y brillante siempre ha sido un factor importante para destacar entre los demás.
La mayoría de los profesionales recurren actualmente a la aplicación de geles de peróxido de hidrógeno del 20-37%, los cuales se activan químicamente ó gracias a la luz de polimerizar, el láser ó arco de plasma (para un blanqueamiento rápido en consulta). Sin embargo, el mejor resultado a día de hoy se obtiene a través de la activación mediante luz arco de plasma.
Hoy en día existen tres técnicas principales para el tratamiento de blanqueamiento dental:
Se pueden realizar combinaciones de estas técnicas para optimizar el resultado, siempre y cuando el profesional lo considere oportuno (según la profundidad de coloración, extensión..).
En la actualidad, los avances tecnológicos y científicos permiten realizar tratamientos blanqueadores muy efectivos sin asumir prácticamente ningún tipo de riesgo. Estos tratamientos tan innovadores emplean componentes químicos como el peróxido de carbamida, o el peróxido de hidrógeno.
Las técnicas modernas para el blanqueamiento dental se decantan por estas dos sustancias químicas que, mediante la activación por calor y/o luz blanca, desprenden unas determinadas moléculas que se filtran a través del esmalte dental. Mediante esta filtración, la dentina (el tejido interno que da su color a los dientes) sufre un proceso de oxidación, lo que se traduce en un blanqueamiento de los tejidos dentales. El tono de color adquirido dependerá en cada caso de de su color inicial, así como de las sesiones realizadas y la duración del tratamiento. Por lo general los dientes en su mayoría responden a estos tratamientos favorablemente, a excepción de los que muestran tinciones por tetraciclinas (tonos marrones o grises).
El blanqueamiento dental suele tener una duración de entre 3 y 6 meses, garantizando así un blanqueamiento gradual y efectivo.
Se debe tener en cuenta que cada individuo tiene un color de dientes concreto yespecífico, y conviene ser contrastado con la guía de colores odontológica, para tener una estimación de las tonalidades de blanco que pueden alcanzarse, según el número de sesiones realizadas.